“Este pozo es el futuro de sus niños y niñas”. Con estas palabras, Conrad Hilton, el vicepresidente de la Fundación Hilton, inauguró el último de los pozos que World Vision y la Fundación Hilton han construido en la aldea de Nampasso – a 500 km de la Bamako, capital de Malí – y que beneficiará a 4.500 personas.
Con el de Nampasso, ya son 65 los pozos que World Vision ha construido en las aldeas más remotas de Malí y que hacen parte de los proyectos de desarrollo que se son posibles gracias a los apadrinamientos de niños.
Según ha informado el Coordinador del Proyecto de Agua Rural de World Vision en Malí, Samuel Diarra, el pozo ya está impactando la vida de las comunidades. “Están disminuyendo los casos de Tracoma –una infección ocular que puede producir cicatrización crónica y ceguera y que se transmite a través del agua contaminada-.diarrea y disentería, además, ha mejorado la nutrición ante la posibilidad de poder cocinar con agua limpia”, ha explicado Samuel Diarra.
Antes de que se construyera el pozo, la comunidad obtenía el agua de un pozo tradicional que se secaba en los meses más de calientes, de marzo a junio, y del que además no se sacaba agua totalmente limpia, por lo que los niños y niñas estaban siempre en riesgo de contraer enfermedades infecciosas y sufrir diarreas.
Según Unicef, cada día mueren en el mundo 4.000 niños por falta agua potable y sistemas de saneamiento; una cifra que deja clara la importancia que tienen para las comunidades obtener agua de fuentes confiables.
Pero no basta con tener acceso a agua potable, hay que cuidarla para que sea también provechosa para las futuras generaciones. Para que los pozos tengan un impacto sostenible en la salud y la calidad de vida de las comunidades de Malí, World Vision ha liderado la creación de un “Comité del Agua”, que estará constituido por 7 hombres y 5 mujeres de cada comunidad y que se encargará de mostrar a las familias la importancia de la buena higiene, los cuidados higiénicos de los niños y el mantenimiento de los pozos.
Durante la inauguración del pozo, Los niños de Nampasso tomaron la palabra para expresar sus ideas sobre el hecho de contar con agua potable.
“Ahora tenemos agua limpia para toda la aldea, todas las semanas”, dijo un niños, “Ahora nos podemos lavar nuestras manos y nuestros rosos con agua limpia para luchar contra el Tracoma”, dijo una niña.