

Mario Marcellus, de 25 años, uno de los coordinadores del equipo de Búsqueda y Reunificación de Familias de World Vision, se adelanta y se presenta ante Idalia Supreme, la directora del orfanato. Explica que el equipo está buscando a niños que haya podido ser separado de su familia durante el terremoto, ¿conoce ella a alguien que pueda coincidir con esa descripción?
Idalia asiente con la cabeza, señala a Ana y la lleva hacia el equipo. La pequeña niña lleva un vestido liviano, de algodón rosa, y sandalias azules. Mario sonríe amablemente y se sienta en el suelo, al lado de ella. Juntos, empiezan el lento proceso de buscar hechos que puedan ayudarlos a encontrar la familia de Ana. ¿Te acuerdas dónde vivías antes del terremoto?, ¿Cómo era tu casa?, ¿Cómo se llaman tus familiares?
Durante la siguiente media hora, como si fuese un detective, Mario busca información, instando a Ana a que recuerde tantos detalles como pueda acerca del “antes” –la vida antes del orfanato y antes del terremoto. Descubre que Ana sabe el nombre y el número de teléfono de su hermana. Mario anota la información que ha reunido y la utiliza para registrar a Ana en una base de datos de niños solos y de quienes pueden ser sus padres.
Más tarde, ese día, Mario llama a la hermana, que le dice que vive en un asentamiento temporario y no tiene intención de cuidar de su hermana pequeña. Después del terremoto, apenas puede conseguir provisiones para ella y sus dos niños, así que trajo a Ana al orfanato, esperando que alguien pudiera cuidarla.
En Haití, World Vision es una de las cinco ONG que está trabajando para localizar niños que, separados de sus familias, viven en orfanatos, campamentos y otras instituciones. Dividida el área metropolitana, World Vision concentra su esfuerzo en Tabarre, un área fuera de Puerto Príncipe.
Desde el terremoto, World Vision ha logrado reunir a 12 de los 300 niños que tiene registrados. No es una hazaña menor, si consideramos que en un ambiente como el de Haití, el trabajo es lento y laborioso.
“Depende de gente como nosotros que los niños puedan tener mejor futuro”, dice Mario. “La separación y el abandono son un gran problema para Haití.” Estis equipos de búsqueda encuentran a niños que han sido abandonados mucho antes del terremoto por padres que no podían cuidar de ellos. Otras veces, encuentran padres que perdieron sus niños en el caos del terremoto, pero ahora no los quieren de vuelta.
Desde fuera, es difícil entender cómo un padre puede tomar esa decisión tan desgarradora y renunciar a sus niños. Pero aquí en Haití, es un símbolo de la pobreza, profunda y difícil de erradicar para la mayoría de las familias. Muchos padres están deseando dar sus niños, con la esperanza de que ellos puedan encontrar una mejor vida en las manos de extraños.
Tampoco es fácil para los trabajadores de caso. Muchos de ellos pasan largos días golpeando puertas y tratando de encontrar miembros de las distintas familias, sólo para terminar en caminos sin salida. “Algunas veces, este trabajo te afecta personalmente”, reconoce Mario. “Muchos de estos niños no tienen comida ni ropa, y han sido separados o abandonados. Esto te toca el corazón”.
Antes de que la reunificación pueda ocurrir, el equipo de World Vision verifica que esa persona que dice ser un familiar, es realmente quien dice ser.
El proceso de rastreo no siempre termina en una feliz reunión, pero al menos hoy hay signos de esperanza para Ana y su hermana. A pesar del hecho de que la hermana de Ana no ha vuelto a visitarla desde que la dejara en el orfanato semanas atrás, Mario dice que ha prometido volver la próxima semana. Cuando la hermana de Ana llegue, Mario también estará allí. Parte de su papel es intervenir en nombre de la niña y ayudar a explicarle a la familia por qué el mejor lugar para niños como Ana, en la mayoría de los casos, es con su familia.
Es un trabajo que exige mucho esfuerzo, pero cuando se le pregunta a Mario cuánto tiempo más espera seguir en ello, él piensa por un minuto y luego responde: “Tanto tiempo como dure la situación. Hay tantos niños en Haití que necesitan ayuda… Creo que haré esto por un largo, largo tiempo”.
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