La discapacidad no es una razón para privar a un niño de una vida normal y una educación. Por eso, World Vision trabaja desde hace 7 años en la región de Camiri, gracias al apadrinamiento de niños,
facilitando el transporte diario gratuito para que los niños con necesidades especiales o con discapacidades asistan a centros de educación adaptados. En la escuela todo el mundo todo el mundo admira la capacidad de Carlitos de relacionarse con el resto de compañeros y por eso se ha convertido en el portavoz del centro escolar. Se ha estrechado la mano con el presidente de Bolivia, Evo Morales, y con el alcalde de Camiri que le definió como su futura mano derecha.
Carlitos no tiene brazos pero eso no le impide usar su mano derecha para enseñar a sus compañeros a escribir y dividir. “Yo enseño como sujetar el lápiz correctamente, porque algunos de mis compañeros no paran de romper sus lápices. También enseño las divisiones”, dice Carlitos, como todos lo llaman cariñosamente. A pesar de sufrir una malformación en sus piernas, también es un atleta que forma parte del equipo de la escuela y participa en las Olimpiadas Especiales que este año se celebrarán en Yaciuba, “comenzamos a practicar en julio y agosto para poder ganar las olimpiadas”, explica. Él también está preparando juntos a sus compañeros de danza el baile para el día de la madre que se celebrará el 27 de mayo.
Apadrina a un niño y ayuda a niños con capacidades especiales como Carlitos
Desde el año 2008, gracias al apadrinamiento de niños trabajamos en la región de Macharetí (en el departamento de Santa Cruz) facilitando la educación a niños discapacitados. En esta región eran numerosos los niños que no tenían acceso a una educación adecuada a sus posibilidades porque los padres no podían costear el transporte a los centros especializados. Cada vez más niños tiene una plaza dentro de estos centros y el acceso al transporte escolar gratuito, gracias a estos centros los niños presentan mejorías a nivel social, motriz y anímico.
Si quieres ayudar a que niños con capacidades especiales como Carlitos puedan tener una educación apadrina ahora a un niño de Bolivia.