Una escuela mejor para Rolland
Uno de los proyectos realizados este año en Filipinas ha sido la rehabilitación de la escuela primaria de Sibahay. Gracias a que ahora cuentan con instalaciones adecuadas, niños como Rolland pueden estudiar cerca de sus casas.
Rolland Rosales, de 5 años, es uno de los alumnos de una pequeña escuela rural de Surigao del Sur. Rolland solía mojarse los zapatos debido a que durante la temporada de lluvias –que en la zona se prologa durante seis meses– el agua se filtraba por el techo de la escuela, lo que a su vez le producía fiebre y resfriados que le impedían asistir
a clase durante varios días.
Además de las goteras, los baños de la escuela no se podían utilizar y los profesores no contaban con el material pedagógico necesario para sus clases. Ante esta situación, muchos padres optaron por enviar a sus hijos a centros educativos de otras zonas que estaban a varios kilómetros de distancia, tanto es así que la escuela estuvo a punto de cerrarse, dejando a niños como Rolland sin la posibilidad de estudiar. “Queríamos reparar la escuela, pero no teníamos el dinero para hacerlo”, explica Ramir Silvano, uno de los líderes de la comunidad, y agrega: “somos una comunidad apartada y tenemos pocas oportunidades de educación para nuestros hijos”.
En coordinación con los líderes y padres de Sibahay, el personal de World Vision se propuso adecuar la escuela primaria. “World Vision nos proporcionó todo el material de construcción y entre todos rehabilitamos la escuela. Esta ayuda realmente tocó nuestros corazones”, dice Ramir. Las familias se entusiasmaron tanto con este proyecto que decidieron recaudar más fondos para ampliar el número de baños de la escuela. “El espíritu de bayanihan, que significa ayudarnos unos a otros, ha estado más presente que nunca en esta actividad”, concluye Ramir.