Como dice Oscar, en Viloma, a 10 millas de Cochabamba (Bolivia), la vida es más fácil pero: “Más fácil no significa fácil”. Oscar Alegre arrastra una extraña enfermedad desde hace tres años que le obliga a acudir al hospital en numerosas ocasiones junto a su mujer, Elena. A causa de los enormes dolores que sufre Oscar no puede trabajar ni alimentar a su familia, por eso al sentirse incapaz de ayudar a su mujer y sus hijos, intentó suicidarse. Por suerte, Elena pudo impedirlo y con la buena noticia del apadrinamiento de sus cuatros hijos comenzó el cambio de la familia.
Dos cerdos: una “prescripción” médica algo peculiar
La recuperación de Oscar comenzó con un regalo solidario (link) de dos cerdos que nuestros compañeros entregaron a la familia a través del programa de apadrinamiento de niños. Un regalo que cambiaría la vida de esta familia para siempre. Nuestros compañeros en Bolivia sabían que este regalo solidario ayudaría a Oscar a recuperarse y salir adelante de lo que, la familia cree que fue un accidente cardiovascular.
Los cerdos no solo han traído alegría a la familia de Oscar y Elena sino que han mejorado su economía al criar actualmente un total de 90 cerdos. El negocio es muy sencillo sabiendo que una cerda puede tener 20 crías al año y en solo 6 meses los cerditos ya están listos para venderlos. Alimentar y criar a un cerdo cuesta 6€ y puedes llegar a venderlo por 75€ cada uno.
Los primeros beneficios obtenidos de la venta de cerdos fueron destinados al tratamiento médico y recuperación de Oscar y después decidieron hacer algo increíble gracias a la cría de cerdos. Os contamos la llegada de Arminda a la familia:
Arminda se beneficia del mismo regalo solidario
Arminda tenía 5 años cuando la familia de Oscar decidió adoptarla para ofrecerla las mismas oportunidades que a sus cuatro hijos varones. La madre de Arminda no podía hacerse cargo de ella por lo que decidió entregarla en adopción. A pesar de no tener mucho, Elena decidió compartirlo con la pequeña Arminda. Ahora ella juega junto a sus cuatro hermanos Jimmy, Jónathan, Dennis y Brian y le encanta cuidar de los cerdos. Lo más importante es que todos ellos siguen en la escuela y podrán terminar la enseñanza básica, incluso varios de ellos quieren ir a la universidad y Brian sueña con ser abogado.
La estabilidad económica familiar hace que Elena y Oscar puedan soñar con ver a sus hijos estudiando en la universidad y tener la esperanza de futuro que ellos en su día no tuvieron. Ahora sus cinco hijos pueden concentrarse en sus estudios y cumplir el sueño de Oscar de verlos terminar la universidad. “Yo quiero que ellos aprendan cosas que les ayudará en sus vidas”, dice Elena.
Tú también puedes apadrinar a un niño en Bolivia y darle la oportunidad de tener una esperanza de futuro.
Te enseñamos el catálogo de regalos solidarios para beneficiar a las familias más necesitadas como la de Oscar, Elena y sus cinco hijos.