La situación de miles de personas en el Sahel se complica con el paso del tiempo porque los alimentos se están agotando. Por ello, desde World Vision hacemos un llamamiento con el objetivo de llevar ayuda a más de un millón de personas vulnerables en los cinco países más afectados de la región. Las comunidades donde World Vision trabaja también están sufriendo la falta de cosechas, la escasez de lluvias y la subida de los precios de los alimentos en los mercados locales.
Según el último informe de Naciones Unidas, 15 millones de personas sufren la inseguridad alimentaria en todo el Sahel. De este número de personas un millón son niños que padecen malnutrición severa y dos millones más malnutrición moderada. Cada año mueren en el Sahel 645.000 niños, el 35% de estos fallecimientos está directamente vinculado a la malnutrición. En Malí son ya 3.5 millones de personas las que están en riesgo de inseguridad alimentaria.
¿Cuál es la situación actual de Malí?
Para conocer la situación concreta de las familias con las que trabajamos en la provincia de San, Malí, y planificar las medidas a tomar, hicimos un análisis de las necesidades y comprobamos que, ya en febrero, muchas familias no tenían cereales y se alimentaban de frutas y otros alimentos que podían recolectar. Incluso, vendían parte de sus pertenencias para comprar algo de comida o se desplazaba a otras zonas del país o a países fronterizos en busca de oportunidades para subsistir. Los que tienen más reservas de alimentos calculaban poder comer los próximos 2 ó 3 meses, pero no les llegará hasta la próxima cosecha en octubre.
¿Cómo se benefician las familias de la ayuda que podemos proporcionar?
La forma de entregar la ayuda a las familias es mediante el programa “dinero por trabajo”. La sequía sufrida en estos últimos meses en la región ha disminuido las cosechas, pero sigue habiendo disponibilidad de cereales. El problema de las familias es que al no tener cosechar que vender no disponen de ingresos para comprar cereales en los mercados. La ventaja de esta metodología es que las personas mantienen su dignidad porque se les paga por lo que trabajan y los mercados de alimentos no se ven alterados.
El dinero que se entrega por familia es de aproximadamente 3€ al día, por 20 días de trabajo, es decir, un sueldo de 60 € al mes. El trabajo desarrollado por cada persona se define según la cantidad de trabajo necesaria y según las capacidades.
El trabajo está centrado en obras que sirvan a la comunidad para reforestar y para mejorar la capacidad de la comunidad para soportar futuras sequías y crisis alimentarias. Las obras en las que se trabaja las decide la propia comunidad junto con nuestro personal de World Vision en la zona. Se da prioridad a las actividades de reparación y construcción de depósitos de agua de lluvia, diques, la canalización de agua de riego para la agricultura, replantación de árboles y establecimiento de viveros comunitarios necesarios para la nutrición y la generación de ingresos para las familias.
¿Qué familias recibirán la ayuda?
Las familias beneficiarias son las más necesitadas y se seleccionan en colaboración con las autoridades locales y los líderes comunitarios:
- Familias que dependen de la agricultura para subsistir con cosechas dañadas por la sequía.
- Hogares que dispongan de reservas de alimentos insuficientes: con menos del 40% de alimentos necesarios para cubrir las necesidades alimenticias de la familia hasta la próxima cosecha.
- Madres solteras y madres cuyas parejas hayan migrado temporalmente en busca de trabajo.
- Familias con niños menores de 5 años.
- Hogares en los que haya mujeres embarazadas o en período de lactancia.
- Hogares en los que haya personas mayores o discapacitadas.
- Hogares que no estén recibiendo otras ayudas.
Los niños de Malí necesitan con urgencia nuestra solidaridad
La ayuda en Malí es extremadamente urgente. Tú también puedes hacer algo por miles de familias haciendo
un donativo para las labores de ayuda humanitaria en el Sahel Africano. También puedes
apadrinar a un niño en Malí y colaborar así con las tareas de ayuda humanitaria para cubrir las necesidades inmediatas y a la vez con programas de desarrollo a largo plazo.