Tillebery, en el noroeste de Níger, es la región más afectada por la sequía. Es comprensible, pues se trata de uno de los lugares de mayor temperatura de la tierra, que a menudo tiene temperaturas superiores a los 50 ˚ C. La falta de lluvia del año pasado, las malas cosechas, el aumento del precio de los alimentos y la disminución de las reservas de los mismos ha hecho que la sequía haya golpeado a este país de forma especialmente dura.
Ante esta situación de escasez de alimentos, las familias hacen lo posible por obtener algo que comer y algunas están recurriendo a medidas desesperadas como salir de sus aldeas y migrar a las ciudades para trabajar o mendigar. Muchas personas se ven en la obligación de comer hojas silvestres de árboles o el alimento para los animales; incluso venden sus animales, a pesar de que su precio es cada vez menor, para adquirir alimentos, cuyo precio es cada vez mayor.
Pequeñas esperanzas en los campos de Níger
Zalika Beidari tiene 45 años, es madre de nueve hijos y es la presidenta del grupo de mujeres que trabajan en la huerta de Farie en el proyecto de desarrollo que World Vision tiene en Níger. "Este jardín es una gran ayuda para nosotros, especialmente en esta época de crisis porque podemos comer un poco de las verduras y vender el excedente. Las coles son especialmente populares, muchas veces tenemos compradores que viajan desde Niamey (capital del país, a 120 km de distancia) para comprar aquí las verduras. Con el dinero que ganamos, podemos comprar cereales para alimentarnos. "
Esta emergencia nutricional hace que muchos hombres tengan que marcharse en busca de recursos, mientras para las mujeres y los niños su única actividad y forma de supervivencia es el mantenimiento de los huertos. Por eso, en el pueblo de Zalika, el personal de World Vision ha distribuido semillas, fertilizantes y herramientas para la agricultura ha dotado la zona de pozos para el agua y ha cercado los huertos para mantenerlos a salvo de los animales.
Un huerto marca una gran diferencia en el ambiente áspero y árido de Tillebery
"Podemos ver una diferencia clara entre las comunidades que tienen acceso a los huertos y las que no. Porque las familias que tienen acceso a verduras todo el año están sobrellevando mucho mejor esta crisis. Las comunidades con huertos tienen un montón de lechugas y de otros vegetales que se pueden consumir o vender para comprar cereales y otros alimentos. Los huertos son posibles porque con los pozos, las familias tienen agua todo el año y no dependen completamente de las lluvias. Estos huertos son un pequeño oasis en una tierra afectada por la sequía”, dice Ilia Maman Harou, Directora de Seguridad Alimentaria de World Vision en Níger
En total, World Vision ha creado 28 huertos en Níger dentro de los programas de desarrollo que son posibles gracias al apadrinamiento de niños.
El trabajo de World Vision en el Sahel:
La construcción de huertos son acciones de gran alcance en la lucha contra la crisis alimentaria. En World Vision tenemos como meta ayudar a más de 800.000 personas en Níger y 1,4 millones de personas en los distintos países donde trabaja en África occidental, incluyendo más de 100.000 niños, a través de actividades como:
• Las iniciativas a corto plazo se realizan en respuesta a las necesidades inmediatas. Algunas de estas actividades son “Dinero por trabajo” o “Dinero por alimentos” con las que se distribuye alimentos, semillas o dinero a cambio de trabajo en las comunidades y en los huertos.
• Las iniciativas a medio y largo plazo tratan de prevenir los efectos de futuras sequías. En particular, se trata de bancos de cereales, la implantación de huertos o la gestión de los programas contra la malnutrición aguda.
Los niños son los más vulnerables a estas emergencias nutricionales y necesitan nuestra solidaridad. Puedes hacer
un donativo on line y contribuir a los actividades de ayuda.
También puedes ayudar en Malí, otro de los países afectados por la hamburna en el Sahel,
apadrinando una niña de Malí y apoyar así programas de lucha contra la pobreza y desarrollo sostenible.