Las dificultades de nacer como refugiado en Sudán
Dar a luz en un campamento de refugiados puede ser una situación de alto riesgo para la mujer y su bebé, por eso desde World Vision hemos puesto en marcha varios centros de salud que atienden a las mujeres embarazadas y a sus hijos. En total, damos cobertura a 1.447 mujeres embarazadas.

Cinco kilómetros al sur de Nyala, la capital de Darfur del Sur, se encuentra Otash, el campamento para desplazados internos de World Vision en Sudán. Apartado de la carretera principal, el camino que conduce al campamento está precedido por un gran almacén de grano de cereal. Dentro de él se encuentra la comida que el personal de World Vision distribuye cada vez a las familias desplazadas que viven en el campamento.
Zahra Mohamed, de 30 años, su marido y sus cuatro hijos sobreviven gracias a esta comida. Ellos son parte del millón cuatrocientos mil desplazados, según datos de Amnistía Internacional, por el conflicto armado de Darfur que comenzó en 2003. La familia Mohamed llegó a Otash en 2004 con sólo dos hijos, tras escapar de su casa en Labado cuando su pueblo fue atacado e incendiado por las milicias nómadas conocidas como yanyawid, apoyadas en gran medida por el gobierno de Sudán.
La señora Mohamed espera ahora a su quinto hijo que será el tercero en nacer en el campamento, “mi sueño es que mis hijos puedan crecer con la esperanza de tener un futuro mejor y que dejen atrás las dificultades que han vivido hasta ahora”.
Zahra agradece el trabajo del personal de World Vision no sólo porque le proporciona comida para sus hijos, sino porque cuando ellos se ponen enfermos son atendidos en uno de los centros de salud que gestionamos en el campamento. En una de ellas espera Zahra tener a su bebé, “estoy muy agradecida con el centro de salud, sobretodo porque sus servicios son gratuitos. Nosotros abandonamos nuestra casa hace mucho tiempo y nuestra vida hubiese sido más difícil sin su atención”, dice Zahra.
Tan sólo en diciembre de 2010, 1.447 mujeres embarazadas se beneficiaron del servicio prenatal en siete de los centros de salud que World Vision tiene en Darfur del Sur, incluyendo el de Otash. El personal de World Vision formó también a lo largo de ese año a 100 locales para que pudiesen prestar el cuidado prenatal, la inmunización contra el tétanos y los cuidados tras el parto a las mujeres. Sin embargo, la necesidad de asistencia médica de la población, principalmente de las mujeres, sigue creciendo. Según estimaciones de World Vision Sudan, hay 7.284 mujeres embarazadas que residen en los distintos campos de desplazados.
En Otash, la clínica de World Vision es el único lugar en el campamento que proporciona asistencia sanitaria. Gurna Bashar, la especialista en salud de World Vision, considera que tratar de dar cobertura médica a todas las personas de los campamentos y a las residentes en otras comunidades cercanas supone un enorme peso para la organización.
Nacer como refugiado ya es muy duro, por ello, en World Vision ponemos todos los medios de los que disponemos que el proceso pueda llevarse a cabo de forma segura, intentando con ello que su vida, en la medida de lo posible, sea un poco menos difícil.