El precio de los alimentos es cada vez mayor, mientras se calcula que 70 millones de personas sufren extrema pobreza y hambre, y se estima que una de cada seis personas sufrirá malnutrición antes de que acabe el año. En los países desarrollados la capacidad de adquirir comida variada y de calidad se ve limitada con las subidas de precios. Y en los países en desarrollo, donde las familias emplean entre el 60% y el 80% de sus ingresos en la alimentación, las posibilidades de tener alimentos de calidad y variados son muy reducidas. Es decir, entre la población que ya era vulnerable crece la inseguridad alimentaria y aumentan los niños con malnutrición.
En World Vision centramos nuestro trabajo y los fondos que llegan a través de donaciones y apadrinamiento de niños en lograr dos de
los objetivos de desarrollo del milenio: erradicar la pobreza extrema y el hambre y reducir la tasa de mortalidad infantil. Estos objetivos coinciden con la primera campaña mundial de World Vision,
Salud Infantil Primero cuya misión es salvar la vida de 6 millones de niños cada año. Para conseguirlo los programas de desarrollo y ayuda humanitara de World Vision se basan en tres acciones claves que mejoran la nutrición de madres y niños y a la vez promueven la seguridad alimentaria de las comunidades:
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Asegurar la lactancia materna: el mejor alimento para recién nacidos y niños pequeños es la leche materna, por eso trabajamos para garantizar la lactancia en los seis primeros meses de vida de los bebés y para que continúe hasta los dos años con alimentos adicionales. Esta es la mejor forma de prevenir y reducir la mortalidad infantil con acciones que implican muy pocos recursos.
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Producción local de alimentos: gracias a estas activiades, los agricultores locales pueden aumentar la diversidad de sus productos y evitar el aumento de los precios. Esto beneficia a las familias y les facilita el acceso a una mayor variedad de alimentos locales y de mayor calidad.
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Promoción de los micronutrientes: el uso de los micronutrientes en polvo y los alimentos enriquecidos ayudan a reducir la anemia y el retraso en el crecimiento de las poblaciones más pobres. Estos micronutrientes cubren las carencias nutricionales que la falta de alimentos de calidad puede provocar.
Ante la complicada situación que estamos viviendo desde World Vision hacemos un llamamiento para trabajar por un mundo más solidario y justo. P
or eso gracias a la ayuda de todos podemos mejorar las condiciones de vida de millones de niños. Si quieres colaborar con nosotros apadrina a un niño y ayuda de esta forma con actividades de fomento de la lactancia y de la agricultura local.