Los niños chilenos víctimas del seísmo aún necesitan recuperación psicológica
Los menores que sufrieron las consecuencias del terremoto del 27 de enero de 2010 aún enfrentan miedos y temores relacionados con la vivencia de esta catástrofe. Desde World Vision seguimos llevando ayuda a las comunidades afectadas para ayudar a su reconstrucción
Un año después del terremoto que arrasó el Sur de Chile, los niños víctimas de esta catástrofe aún necesitan ayuda para su total recuperación.
“En Dichato la vuelta a la normalidad no ha sido tan real como en otros casos”, señala Paola Avello, sicóloga de World Vision Chile que coordinó las actividades de los “Centros de Atención Infantil”, que se instalaron en la zona luego del terremoto para resguardar a los niños, mientras los padres se dedicaban a labores de emergencia y para ayudarlos a superar la trágica situación vivida.
“Muchos de los niños y sus familias se vieron obligados a vivir en una situación muy distinta a la que precedía a la catástrofe”, dice Paola Avello y explica que en Dichato, una de las poblaciones más afectadas, las familias aún viven en aldeas comunitarias porque aún no se ha podido dar viviendas a cada una lo que genera incomodidad entre los niños que no estaban preparados para esta situación.
Para seguir ayudando en la recuperación psicosocial de los niños chilenos, continuamos implementado los “Centros de Atención Infantil” con monitores especializados en protección a la infancia. En total, después del terremoto hemos instalados 200 de estos centros y atendido a más 14.000 niños.
La ayuda continúa
World Vision fue una de las primeras organizaciones que estuvo presente en la zona más afectada por el terremoto del 27 de febrero de 2010. Durante los primeros meses entregamos alimentos a más de 2.800 familias, 1200 colchones, 3000 mantas y alrededor de 700 tiendas de campañas.
Posteriormente, Iniciamos proyectos de rehabilitación gracias a los cuales 475 familias recibieron una vivienda temporal, 600 familias recibieron material para el forro de sus viviendas, a 400 familias se les hizo instalaciones eléctricas seguras en sus viviendas temporales y 300 familias recibieron letrinas sanitarias. En total 7.100 personas se beneficiaron con estas actividades.
Puedes ver las fotos de la ayuda proporcionada aquí