Hamidou Goro es un padre de familia que vive con muchas preocupaciones. El principal problema al que tiene que hacer frente es la educación de su hija Djidia. La niña no puede ir a la escuela porque necesita un certificado de nacimiento y para conseguirlo debe viajar 120 kilómetros hasta Koro, y sus padres no pueden pagarlo. Ahora, en lugar de recibir una educación, Djidia tiene que ayudar en las labores de agricultura, lavar los platos y recoger agua del pozo.
Sin embargo, la situación se recrudece y las preocupaciones de Hamidou ahora se centran en la falta de alimentos para su familia. Como consecuencia de las pocas lluvias, la cosecha de finales del año pasado solo ha proporcionado el alimento necesario para tres meses. Para hacer frente a esta situación, Hamidou reparte estrictas raciones de comida a su familia.
Ellos comen "taw", una gruesa pasta hecha con mijo y agua, tres veces al día pero la cantidad por persona es cada vez menor. La poca cantidad de alimentos y la falta variedad de alimentos tiene un efecto perjudicial sobre la salud de Djidia y su hermana. "Mis hijas sufren de dolores de cabeza y de estómago", dice Hamidou.
La hermana menor de Djidia, Nassourou, está enferma, duerme todo el día, no quiere comer ni tomar la medicina. Hamidou pone la medicina en su comida, pero ella no quiere comer. Si Djidia y su familia no reciben ayuda se verán obligados a vender su burro y un toro para comprar comida. Si eso ocurre sólo serán capaces de arar una pequeña porción de tierra a mano consiguiendo una cosecha mínima también para este año.
Como Djidia y su hermana, miles de niños en Malí y en África occidental tratan de hacer frente a la falta de comida de la mejor manera posible.
La situación en el Sahel
Actualmente, 1.700.000 personas están afectadas por la crisis en Malí, incluyendo más de 840.000 personas que viven en las comunidades apoyadas por World Vision. Entre las personas afectadas, 22.495 son niños registrados en el programa de apadrinamiento, por ello World Vision está trabajando en Malí y en la región aplicando iniciativas a corto plazo en respuesta a la necesidad inmediata. Estas acciones se centran en intercambiar dinero o alimentos a las familias a cambio de trabajo en beneficio de la comunidad. También se desarrollan iniciativas a largo plazo para la reducción de riesgos mediante bancos de cereales, la horticultura y la gestión de los programas de desnutrición aguda.
¿Cómo puedes ayudar?
Si quieres ayudar a que miles de niños como Djidia superen esta emergencia nutricional puedes hacer
un donativo on line y contribuir a las actividades de ayuda.
También puedes
apadrinar una niña de Malí y apoyar así programas de lucha contra la pobreza y desarrollo sostenible.
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