Los talleres de confección son una gran oportunidad para los jóvenes en Bolivia
Un curso de confección para los chicos, casi todas chicas, del internado servirá para abrirles nuevas oportunidades de futuro a estos jóvenes cuyas familias son especialmente vulnerables a causa de la pobreza. Se trata de unos módulos de confección que duran dos años y con los que los jóvenes ampliarán su formación y saldrán preparados para ejercer un oficio.
Muchos jóvenes de las comunidades en las que trabajamos en Bolivia tienen que ir al internado si quieren continuar con su educación porque sus casas están muy alejadas y el transporte es muy caro. En el internado los jóvenes reciben la educación oficial centrada en las principales materias pero nuestros compañeros en Bolivia pensaron que sería interesante ofrecerles oportunidades de formación técnica para poder beneficiarse así de una educación y unas mejores oportunidades de futuro.
Para decidir que cursos eran los más indicados escuchamos la opinión de los jóvenes, en su mayoría chicas, que veían la posibilidad de iniciar la formación en "confección de prendas de vestir" como ampliación a la educación oficial que ya reciben. La mayoría de los adolescentes y jóvenes que estudian en el internado escolar provienen de familias que no pueden cubrir los gastos de estudio y alimentación. Por esta razón los talleres de capacitación no pueden suponer un gasto extra para las familias y como el colegio ya contaba con las máquinas de costura necesarias para la formación se optó por instaurar este curso.
La idea de estos módulos para los adolescentes y jóvenes especialmente vulnerables se centra en generar empleos con demanda local para que puedan conseguir trabajo y pagarse ellos mismo los estudios superiores.