La falta de lluvia durante 2011 unida a la exportación de alimentos a países vecinos ha generado una de las peores consecuencias para un país donde la desnutrición se cifra en el 11%: un déficit de alimentos. El gobierno de Malí ha declarado en emergencia a todo el país porque la falta de comida está afectando o afectará pronto a 1.7 millones de personas de 159 comunidades.
En total, el gobierno local calcula que se necesitarán 82.000 toneladas de cereales que se deben distribuir en las zonas más afectadas y otras 34.000 para ser vendidas a un precio subsidiado para evitar que esta emergencia vaya a peor.
El panorama nutricional de Malí es muy preocupante porque antes de que saltaran las alarmas un estudio sobre el nivel de nutrición realizado por World Vision Malí en marzo de 2011 mostraba que los niveles de desnutrición llegan al 11%.
Hay que actuar pronto para evitar que la situación empeore
Para la mayoría de familias malienses la próxima cosecha será octubre o noviembre de este año por lo que es urgente comenzar tareas de ayuda humanitaria y evitar que el número de personas que no pueden acceder a los alimentos llegue a 3 millones de personas (el 20% de la población).
El personal de World Vision en Malí está realizando, lo más rápido posible, diagnósticos de la situación en todas las zonas del país para luego comenzar tareas de ayuda. También se están estableciendo convenios con el Programa Mundial de Alimentos de Naciones Unidas para ver cómo, juntos, es posible llevar comida.
Ayuda a las familias de Malí
Los niños son los más vulnerables a estas emergencias nutricionales y necesitan nuestra solidaridad. Puedes hacer
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