“Ser voluntaria en la oficina de World Vision, me ha hecho darme cuenta del enorme trabajo que hay detrás de cada apadrinamiento. Hay muchos pequeños detalles que hay que tener en cuenta cada vez que se envía una carta a un padrino o cuando se envía un mensaje a un niño. El trabajo es muy laborioso porque no sólo es un niño, sino miles de niños y de padrinos. Y claro, para ello se necesitan muchas manos.
Mi trabajo como voluntaria es variado y depende de las necesidades que haya en el día. Algunos días llamo por teléfono a padrinos para comunicarles que los regalos que se han enviado a los niños, han llegado. Otros días, ayudo a imprimir cartas, a ensobrar, etc. Pero se hace con alegría porque el resultado es muy impactante.
Para mí, ser voluntaria siempre ha sido muy importante, porque de esta manera
aporto mi granito de arena y siempre recibo más de lo que doy. Me gusta ser voluntaria en World Vision porque hay un ambiente muy agradable y conciliador y todos somos parte de un gran equipo para ayudar a los niños. Ser voluntaria en la oficina me ayuda a experimentar más de cerca lo que significa ser padrino y parte del equipo de World Vision
”.
¿Quieres participar en la experiencia de ser
voluntario?