Venezuela: crisis humanitaria en la sombra

Venezuela : crisis humanitaria en las sombras.

El éxodo masivo de ciudadanos que salen de Venezuela se considera actualmente una de las mayores crisis humanitarias en el mundo. Se estima que más de 2 millones de venezolanos han abandonado su país en busca de mejores condiciones de vida y seguridad. Os contamos el trabajo de World Vision en los diferentes países de acogida:

A pesar del tamaño del éxodo y la inestabilidad prolongada que erosiona lo que una vez fue una de las naciones más ricas de América, esta crisis humanitaria está creciendo en la sombra, con poca atención de organizaciones internacionales y sin convertirse en un tema de discusión en las capitales globales.
Los migrantes dejan atrás los sueños, los estudios, una herencia devastada por la violencia desenfrenada y, en muchos casos, la familia, además de su hogar y la tierra donde nacieron. El desmembramiento familiar es una de las consecuencias más dolorosas de la migración forzada. Las rutas de los migrantes venezolanos atraviesan Ecuador, Brasil, Colombia y Perú. World Vision, que tiene presencia en 14 países de la región, también ha detectado rastros de esta marea humana en lugares tan distantes como Chile y Costa Rica. En esta situación, y ante una crisis de inmensas proporciones, la organización ha activado una respuesta humanitaria trinacional en Colombia, Ecuador y Brasil, así como en Perú. 

 

Colombia

 
En Cúcuta, Colombia, que limita con Venezuela, el puente internacional Simón Bolívar recibe a más de 5,000 personas diariamente. Los migrantes caminan por días con los niños en sus espaldas, en busca de comida, medicina y trabajo. En esta comunidad, y junto con las autoridades colombianas, World Vision ha desarrollado una intensa campaña de vacunación contra el sarampión, evitando que los migrantes se conviertan en una fuente de infección.
Del mismo modo, World Vision Colombia implementó el proyecto Esperanza Sin Fronteras, una iniciativa dirigida a atender a migrantes venezolanos, poblaciones indígenas y comunidades de acogida. El proyecto se centra en la protección de los niños, la seguridad alimentaria y la nutrición, mejora los medios de vida de las familias afectadas y transforma las instituciones educativas en espacios de protección para los niños. En esta línea, el trabajo con iglesias y organizaciones basadas en la fe a nivel comunitario ha sido esencial para ampliar nuestro alcance.
 

Perú

 
Por otro lado, se estima que Perú ha recibido a 694,000 venezolanos, de los cuales más de 450,000 permanecen en el país. Entrar en el mercado laboral formal se considera una posibilidad para solo el 12% de este número. World Vision concentra nuestro trabajo en la comunidad fronteriza de Tumbes, donde se creó el Centro Binacional de Atención Fronteriza (CEBAF), un esfuerzo múltiple en el que el gobierno peruano, junto con otras organizaciones no gubernamentales, busca recibir y ayudar a más de 2.000 migrantes que cruzan la frontera cada día.
En una primera etapa, World Vision Perú proporcionará refugio, que incluirá espacios seguros para los niños. También trabajaremos mano a mano con la población mediante la sensibilización sobre la xenofobia y el bullying. La lactancia materna, la vacunación y otros servicios básicos de salud también se promueven para proteger a los niños. De esta manera, World Vision, la sociedad civil y los gobiernos pueden trabajar juntos para hacer una diferencia.
 

Ecuador

 
Debido a la falta de medios de vida y la miseria que amenaza a los migrantes venezolanos, World Vision Ecuador ha centrado su atención en proporcionar “cupones” a los jefes de familia. Estos pueden intercambiarse por alimentos, medicamentos y productos de higiene. Además, junto con las organizaciones locales, World Vision está promoviendo el desarrollo de proyectos de medios de subsistencia para que las familias migrantes puedan generar ingresos para su autosuficiencia.
 

Brasil 

 
En Brasil, la instalación de espacios seguros para niños en albergues ha permitido atender a miles de niños entre 3 y 12 años. A su llegada, las familias reciben un kit con suministros básicos.
 
La realidad de miles de venezolanos expulsados por la inestabilidad de su país requiere la atención enfocada de los gobiernos, las empresas, la sociedad civil, las iglesias y la comunidad internacional. Se necesita un mundo para ayudar a miles de migrantes. Sin la participación activa de diferentes sectores, no podremos ayudar a las familias, los niños y los adolescentes como una prioridad. Los Espacios Seguros para Niños, una contribución de World Vision en el marco de las emergencias humanitarias, son una prioridad para salvaguardar la salud física y emocional y el bienestar de los niños.
Con ese fin, nuestros equipos se aseguran de que los niños reciban atención psicosocial adecuada para procesar el agotamiento físico y emocional que proviene de largas caminatas o viajes en autobús para salir de su país de origen. Los Espacios Seguros también permiten que los niños y adolescentes sean precisamente lo que son: niños. Allí son alimentados, cantan, pintan y reciben atención para mitigar la desintegración forzada de las familias y para protegerlos de los depredadores sexuales y las redes de tráfico que amenazan a estas poblaciones especialmente vulnerables.
 
La indiferencia ante esta realidad no es una opción. Todos debemos ser parte de este movimiento para mitigar su dolor, sufrimiento y pérdida para que puedan reclamar sus vidas y avanzar con esperanza.