Sequía en el cuerno de África: una emergencia humanitaria silenciosa
Los países del cuerno de África viven una situación grave a causa de la escasez de lluvias. Uno de los países más afectados es Somalia, país en el que World Vision ha focalizado la ayuda.
Años de una lenta y constante sequía en muchas partes de esta región ha llevado al cuerno de África a una crisis humanitaria que pone en peligro las vidas de millones de familias, incluidas más de seis millones de personas en Kenia y Somalia. Los niños menores a cinco años son los más vulnerables en esta situación. La falta de comida, sumado a la malnutrición existente, al difícil acceso al agua y a las enfermedades son las claves para entender la gravedad de esta emergencia.
“Sólo en Somalia, en los últimos dos meses los precios se han incrementado en un 300%, las familias están vendiendo sus pertenencias para conseguir agua potable y comida para su familia” comenta Crhris Smoot, director de programas de World Vision en Somalia. “Con este tipo de condiciones, estamos convencidos de que incrementarán los índices de malnutrición y las epidemias, lo que hará más peligrosa y complicada la situación del país”
Una crisis en curso
Las escasas lluvias del pasado año han desembocado en una sequía grave que afecta tanto a las comunidades rurales como a las urbanas. En la región somalí de Puntland, muchas familias padecen por séptima vez consecutiva la escasez de agua en la temporada que debería ser de lluvias. La mayoría de los embalses que almacenan agua están secos, obligando a personas y animales a consumir agua de las mismas áreas e incrementando con ello el riesgo de que proliferen bacterias que propagan enfermedades.
Si la situación de sequía continúa, sumergirá a diversas comunidades ganaderas en una situación de inseguridad alimentaría que constituirá una amenaza real para la vida de cientos de personas.
Naciones Unidas estima que 2.4 millones de somalís requieren de ayuda de emergencia para combatir la inseguridad alimentaria. A esta situación hay que añadirle que el área de Puntland continúa siendo refugio para muchos de los desplazados del centro y el sur del país. La necesidad de pasto para el ganado, agua y facilidades sanitarias están acabando los escasos recursos existentes.
“Estamos particularmente preocupados por aquellas familias que luchan en la zona central del país, la región más dura de Somalia”, añade Smoot. “En este momento, esas comunidades no tienen acceso a la ayuda humanitaria. Cada día supone una lucha por sobrevivir y esto se pondrá peor si la sequía continúa”.
En Turkana, Kenya, y algunas áreas de Etiopía, World Visión está respondiendo a la crisis mediante la distribución de comida a las comunidades. En Somalia, World Vision focalizará sus esfuerzos en Puntland, implementando programas como Cash.for-work (dinero por trabajo comunitario), con el que se contratan a locales para reparar y construir pozos, lo que les genera ingresos y cierta independencia económica.