Sudán vota y reescribe su historia
El referéndum de esta semana en Sudán es un momento histórico. Tras años de conflicto, la población vota para decidir si el sur del país se convierte en un estado independiente. Ante la previsión de retorno masivo de personas al sur, World Vision trabaja para asegurar el bienestar de los más pobres y vulnerables.
En el Sur de Sudán 890.000 personas viven en situación de grave inseguridad alimentaria y 2.4 millones de personas están en situación moderada, según indica el informe de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) y el Programa Mundial de Alimentos (PMA).
Se prevé que el número de personas que sufrirán carencias alimenticias aumente tras el referéndum, debido a que muchos sudanies, se estima que unos 400.000 mil, se trasladen del norte al sur del país. Hasta el 4 de enero, según datos de World Vision, retornaron 143.000 personas.
El organismo de Naciones Unidas considera que la seguridad alimentaria en Sudán del sur, depende, en gran parte del resultado del referéndum y de cómo evolucione la zona tras la votación. Desde hace algunos meses, World Vision Sudán trazó un programa de actuación para cubrir las necesidades básicas de los desplazados previstos por la votación.
El plebiscito, iniciado el 9 de enero forma parte del acuerdo de paz firmado en Nairobi en 2005 entre los rebeldes del sur y el gobierno sudanés, con el que se puso fin a dos décadas de guerra. Por ello, la gobernadora del estado de Warrap, Nyenk Deng Malek, afirma que este referéndum es de suma importancia para el futuro del país y decisivo para los niños. “Esperamos que los niños nunca vean la guerra de nuevo. Queremos que vayan a la escuela, que se conviertan en líderes. Este referéndum dará un futuro mejor a los niños de Sudán del Sur”
A pesar de que la situación en el sur del país es tranquila, World Vision Sudán vigilará cada día la situación hasta que el referéndum concluya el próximo 15 de enero. La labor de nuestra ONG en el país no sólo se centra en asistir con comida, refugio y atención sanitaria a los desplazados que decidan volver al sur, sino hacer que su retorno se produzca con seguridad.
Esta semana se determinará si las páginas de los libros de historia y geografía de Sudán necesitan ser revisadas y quizás, al fin, poder escribir en ellas que tras dos décadas de conflicto, la población sudaní tiene la oportunidad de reconstruir su país en una situación de paz.