Estamos preparados para ayudar a los países que se vean afectados por la temporada de huracanes en Centroamérica y el Caribe
- Los equipos de emergencia de World Vision trabajan con las comunidades para que estén preparadas y mitiguen los efectos de las tormentas y huracanes.
- El paso de las tormentas por Haití, por su extrema vulnerabilidad. es una de las principales preocupaciones de esta temporada de huracanes
El 1 de junio comienza oficialmente la temporada de huracanes de 2010. Hasta el momento Agatha es la primera tormenta tropical que está azotando Centroamérica.
De acuerdo a los pronósticos de los especialistas en el tema, la temporada de huracanes del Atlántico del 2010 será más activa que la del año pasado, y representa una amenaza "por encima de lo normal'' para la costa del Golfo de México, Centroamérica y el Caribe. Se han pronosticado entre 16 y 18 perturbaciones ciclónicas en el Océano Atlántico, de las cuales cinco se convertirían en huracanes.
Haití: una de las principales preocupaciones
Este año, y a diferencia de los anteriores, hay dos escenarios críticos en la zona: el Golfo de México y Haití. El Golfo porque allí se vive una emergencia critica por el derrame de crudo que ya ha causado un negativo impacto al medio ambiente y la economía global, y Haití porque su vulnerabilidad es muy alta debido al terremoto de enero.
En Haití se necesita el doble de la preparación normal para que el impacto de las tormentas no sea catastrófico. Por esta razón, World Vision –que lleva dos décadas trabajando en la isla- hace un llamado a la comunidad internacional para que la reducción de riesgo de desastres sea un componente fundamental de los planes de recuperación y reconstrucción a largo plazo.
En concreto, World Vision pide que al menos se dedique un 10% del presupuesto humanitario en intervenciones de reducción de riesgos de desastres. Esta cifra es la meta mínima establecida por la Estrategia Internacional para la Reducción de Riego de las Naciones Unidas.
“Sabemos que la reducción de riesgo a desastres puede salvar vidas, lo experimentamos en Bangladesh después del ciclón Sidr en 2007. Desafortunadamente, dicho ciclón mató a 3,400 personas, pero 16 años antes, en 1991, cuando no había planes de reducción de riesgos en este país, un ciclón de las mismas características dejo un saldo de 143,000 víctimas mortales” dijo Melisa Bodenhamer, asesora de reducción de riesgos de desastres de World Vision. “Esperamos que al implementar actividades para reducir riesgos de desastre similares, Haití pueda gozar del mismo éxito en años venideros.”
El trabajo de World Vision para reducir el riesgo de desastres ha sido exitoso, particularmente cuando los niños han estado involucrados en el proceso. Al formar a los niños para que ellos mismos se protejan, la capacidad de recuperación de la comunidad aumenta a largo plazo y se reduce la vulnerabilidad a amenazas ambientales.