Durante el 2008, mejorar
la educación ha sido una de las prioridades de los programas de desarrollo. Se construyeron más aulas, se formó a los profesores y se concienció a los padres sobre la importancia de la educación de sus hijos.
En
Malí trabajamos en todos los frentes posibles para elevar la calidad de la educación y permitir que cada día más niños estudien. La construcción de seis aulas en las escuelas de Moribila - Kagoua y de Nanani-Djire, por ejemplo, ha permitido que muchos niños que antes tenían que caminar kilómetros para llegar a las escuelas de otra región, ahora tengan la posibilidad de estudiar cerca de sus casas.

Además, se ha formado a los profesores para ayudarlos a mejorar sus técnicas pedagógicas. “Siempre tuve problemas enseñando química y matemáticas a los niños, dice Coulibaly Sekou, profesor de la zona; pero gracias a World Vision ahora sé que existen otros métodos y técnicas para hacer más comprensible la información a los niños. Desde que estoy aplicando lo que aprendí,
veo que los niños aprenden con más facilidad, son más curiosos y obtienen mejores calificaciones”.
Pero el personal de World Vision en Malí sabe que
no es suficiente con construir nuevas aulas y mejorar las habilidades de los profesores, es necesario trabajar con los padres para que sean conscientes de la importancia que juega la educación en el futuro sus hijos, especialmente de las niñas, quienes muchas veces deben quedarse en casa realizando labores domésticas y no pueden asistir a la escuela.
Por esto, se realizó una
campaña especial de sensibilización sobre la educación y los derechos de los niños en 54 comunidades. En total, 1.534 padres participaron en las charlas, donde recibieron información, formularon preguntas y expresaron sus puntos de vista.
“Además de los adultos, también asistieron niños. Y para sorpresa de sus padres, la mayoría opinó que prefería estudiar a trabajar o casarse”, explica uno de los voluntarios de World Vision.