Dos fuertes terremotos golpearon Venezuela en una de las zonas más pobladas del país. Semanas después, miles de niños, niñas y sus familias siguen necesitando agua potable, refugio seguro, atención básica y apoyo emocional.
Nuestro equipo continúa sobre el terreno, acompañando a las comunidades afectadas y atendiendo las necesidades que persisten tras la emergencia.